HE VENIDO AQUÍ PARA HABLAR DE MI LIBRO

No soy mucho de escribir semanalmente en el blog, hay quien sí tiene esa constancia. Pero los últimos 9 meses aún menos. La explicación es sencilla, estaba ausente, gestando. Pero este mes, y con la primavera...
¡He parido un bebé! ¡Ya tengo un hijo!
Tranquilidad, no hablo de un niño humano de esos fabricados por encargo (llámalo gestación subrogada, semejante bestialidad). Hablo de un libro, cuya portada tenéis ahí arriba.
No voy a poner aquí de qué va, porque ya sabéis de sobra cuáles son mis intereses y quehaceres, y pinchando en ESTE LINK, tenéis las reseñas y demás datos técnicos. Pero vamos, que está claro por qué no he prestado nada de atención al blog en los últimos tiempos, ¿no?
También influye en mi descanso bloguero el hecho de que varias -demasiadas- entradas de años anteriores estuvieran muy "contaminadas" con sucesos dedicados, en cuerpo que no en alma, a la degeneración humana. Usé esas entradas para hacerme terapia y para manifestar el derecho a la pataleta, ya que no pude llevar a quien lo merecía a los tribunales. Así que -nada nuevo- tuve que buscarme la vida para contrarrestar difamaciones, delitos y salvajadas de una pobre gente loca, mu loca... y mu dejada de la mano de Dios.
Afortunadamente, toda esa época ya ha pasado, y los aprendizajes han cuajado. Por no decir que han fructificado, como veis.
En una explosión de intuición y creatividad, en julio del año pasado empecé la gestación definitiva de este libro (estrictamente el proyecto había empezado 7 años antes, mira que soy yo de plazos largos..., ¿eh?) . ¡Nueve meses he tardado en parir!
 Es un libro raro y contradictorio. Es un ensayo pero no es científico. El lenguaje es algo culto (al menos para el estándar del 2017), pero al mismo tiempo muy coloquial. También es misterioso: exotérico pero esotérico a la vez...: no sé quién lo ha escrito realmente, si "yo" o "ello"; si es algo que he hecho, o algo que ha ocurrido... no sabría decir. Unas veces pienso que el libro es peor (más cañero y estricto) de lo que soy yo en realidad y, con las mismas, otra veces me parece que yo no estoy ni de lejos a la altura de la lucidez de mi propio libro. ¿Cómo te quedas? Es tan personal como impersonal. Tan pedante como meridiano.
Bueno, ¡que te lo compres y que lo leas! Y si no te interesa nada el tema, ¡cómpralo igualmente, coño, y se lo regalas a alguien! Y si me pones buenas críticas, por ejemplo en Amazon.es... ¡más amigas que somos! Hablando de las críticas, fíjate si el libro es raro que si alguien lo pone verde bilis y echa pestes de él, no me va a afectar en absoluto, porque, de hecho, sería lo más normal del mundo.
¿Por qué?
Ah, para eso sí te lo tienes que leer.

A.

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